domingo, 25 de noviembre de 2012


Supongo que la gente no verá lo que duele esto mientras siga sonriendo. Mientras siga escondiendo lágrimas por los rincones. Mientras sólo hundiendo con mis manos las teclas del piano consiga desahogarme. Sin palabrería ni expresiones, con sentimientos ocultos y actitudes obligadas. Con recuerdos recordados cada día en lugares que abundan en nuestra rutina. Costumbres desaparecidas por pérdidas incomprendidas.  Complejos a medida para personas vacías. Canciones salvando vidas, dando esperanzas antes perdidas. Números significativos, fechas puntuales, meses inolvidables. Honestidad no valorada, críticas escondidas provocando desprecio a gente diferente.  Comida tirada y por otra cara manos pidiendo ayuda. Borradores no enseñados, no publicados. Puzles incompletos. Guitarras sin cuerdas.  Un mundo que seguirá dando vueltas sin importarle nuestros problemas. Buscamos perfecciones en un mundo imperfecto.