No está. Ya no
podré entrelazar mis dedos con los suyos. Ni volver a escuchar como me decía te
quiero una y otra vez. Que no habrán más peleas absurdas por quién quería más
al otro. No va a volver. No podré quedarme mirándolo sin miedo a que me pille
como hacía antes. Mirándolo con una sonrisa de oreja a oreja por qué sé que lo
tengo a mi lado. Vuelvo a sentir esas ganas de verlo, de ir corriendo hacia él
y abrazarlo sin miedo a que me rechace. Pero ahora sé, que por muchas ganas que tenga,
no lo volveré a ver como hacía antes. No podré ir y besarlo así por qué sí. Veo
que he perdido mi razón de ser. Y muchos dirán que haré mi vida, que el tiempo
lo cura todo, pero en este momento, intentar seguir bien no sirve. El único que
puede hacer que esté bien, es él y ha desaparecido. Y lo malo, es que no va a volver.

No hay comentarios:
Publicar un comentario