jueves, 26 de julio de 2012

Sentirse bien a momentos.


Sentir sus brazos en tu cintura, abrazándote por detrás sin importar quién nos vea, ni lo que digan. Apoyarte en su hombro y contemplar todo el cielo, con una cara de felicidad que no te la quita nadie. Estar a su lado y sentir que todo va bien, que todo pasará y que a tu lado, tienes a una persona que te acepta tal y como eres.  Tú cambias y él sigue a tu lado, apoyándote y aceptándote.  Sentir como te da un beso en la cabeza y sentirte bien.  Volver a recordar que es estar bien, lo vas recordando a momentos, pero lo recuerdas. Creo que leí una vez, que los besos en la cabeza querían decir que te protegía. Y así me he sentido, protegida.  Temblar cuando te abraza y desear con todas tus fuerzas que eso nunca acabe. Pero sabes que todo tiene un final y luego, le echas de menos. Lo echas de menos como nunca lo habías hecho. Mirar hacia atrás y ver como te ha cambiado. Todo lo que has cambiado des de que él llegó. Ver como más de una vez, te ha salvado y te ha recordado que lo tienes a tu lado. Pero, ¿todo esto para qué? ¿Para luego desaparecer? ¿Para llenarme la cabeza de recuerdos?  Quiero un abrazo suyo, como los de antes.

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